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¿Cómo se realiza el prensado en Frío?

¿Por qué se utiliza el prensado en frío?

Existen varias formas de extraer el aceite de las plantas y árboles. Por ejemplo, tenemos la destilación y la extracción por solventes en la que la planta se pone en contacto con otras sustancias que extraerán sus partículas aromáticas.

Pero cuando utilizamos la parte interior de la semilla del fruto de la planta, se prefiere el prensado en frío. Es un proceso utilizado en la mayoría de los aceites vegetales y los esenciales de cítricos, aunque en ese caso, se utiliza la piel del fruto. Este proceso, asegura que el aceite resultante será 100% puro y tendrá todas las propiedades de la planta.

¿Por qué se llama así?

En el prensado en frío no se utiliza ninguna sustancia externa como en los otros métodos sino que se realiza haciendo pasar a las semillas por planchas.

Durante este proceso puede subir mucho la temperatura, por lo que es muy importante controlar siempre que esto no ocurra, ya que el aceite resultante podría perder sus propiedades terapéuticas, vitamínicas y aromáticas: la temperatura debe ser entre 27º y 49º. Aunque esta temperatura varía del procedimiento de extraer un aceite u otro: Por ejemplo, para conseguir el aceite de jojoba se puede alcanzar los 45º centígrados sin que el aceite resultante pierda sus propiedades. El aceite de oliva virgen extra que utilizamos para cocinar no puede superar los 25º.

¿Cuáles son las fases?

  1. El proceso comienza con la fase de limpieza, en la que se hará pasar las semillas por una serie de espacios con sistemas de aire a propulsión. En este momento se separa el interior de la semilla, de los restos de pulpa u otras impurezas.

  2. Molturación: Una vez que tenemos la semilla limpia, se tritura la almendra hasta conseguir una pasta semisólida. Para esto se hace pasar las semillas entre ruedas de granito o acero inoxidable, en tiempos más modernos.

  3. Prensado: Esta pasta semi-solida se prensa para conseguir que expulse todo el aceite que contiene. Dependiendo de la dureza de la semilla utilizada, será necesario repetir la molturación y prensado más o menos veces. Es uno de los momentos más importantes de todo el proceso, ya que esta presión puede hacer que aumente la temperatura de la masa. Si sobrepasa una cierta temperatura, el aceite puede perder algunas de sus propiedades.

  4. Filtrado: El aceite ya prensado pasa por una serie de filtros que separan definitivamente los pequeños pedazos de cáscara o pulpa del fruto. Es habitual que la última parte de este filtrado se realice haciendo pasar el aceite a través de una tela o papel para asegurar que no habrá ningún resto de impureza en el aceite.

    En este método de extracción de aceite, se debe utilizar una gran cantidad de frutos y semillas (para obtener un litro de aceite de argán son necesarios hasta 30 kg de semillas), pero la parte restante no se tiene por qué desechar, de hecho, se utiliza para alimentar a animales o como abono.

  5. Una vez finalizado el filtrado, se realiza un proceso de decantación, en el que por el simple efecto de la gravedad, los sedimentos restantes del fruto se separaran del aceite. De esta forma se obtendrá un aceite 100% puro y natural que conservará todas las sus propiedades.